El síndrome de fibromialgia es una condición crónica y compleja que causa dolores generalizados y un agotamiento profundo, también una variedad de otros síntomas acompañantes.
El factor principal en el diagnóstico de la fibromialgia es el dolor generalizado en todo el cuerpo que dura al menos 3 meses. Para cumplir con los criterios, el dolor debe estar presente en al menos de las siguientes 5 áreas: región superior izquierda, incluidos el hombro, el brazo o la mandíbula.
El Dr. Rodríguez Moyano afirma en su libro ‘Manual de Fibromialgia” que los procesos tóxico-alimentarios e infecciones virales crónicas representa la principal causa de padecer esta enfermedad.
Reconoce sus sistemas que producen la fibromialgia
Dolor y rigidez en todo el cuerpo
El 97% de los pacientes experimentan un dolor profundo, agudo y palpitante en todo el cuerpo que afecta a los ligamentos, músculos y tendones.
En ocasiones, algunas personas experimentan rigidez en el cuerpo, similar a la artritis inflamatoria o reumatoide, a veces los síntomas desaparecen en 10-15 minutos y en otros duran todo el día o parte de este.
Fatiga y Cansancio causa la fibromialgia
Comúnmente las personas que padecen fibromialgia con frecuencia sufren agotamiento y fatiga exagera ya que la duración de los síntomas pues afecta como si tuviesen resfriado, incapaces de moverse normalmente en tareas tan básicas y simples.
Problemas para dormir
El estado físico y mental del síndrome entorpece la regeneración del sueño, dificulta dormir lo suficiente y lo interrumpe debido a la actividad cerebral irregular. Por lo tanto, si no duerme lo suficiente, la fatiga no es el único resultado afectando la salud mental y física, el pensamiento y la vida diaria.
Fibro niebla
El paciente experimenta dificultades de memoria a corto plazo, confusión, olvido y falta de claridad menta, si este no recibe la atención médica adecuada, esta condición afectará negativamente su vida diaria.
Mala digestión
El estreñimiento, diarrea y los gases pueden ser síntomas del síndrome de fibromialgia. No obstante, alrededor del 70% de los pacientes experimentan síntomas similares al síndrome del intestino irritable, reflujo ácido y enfermedad por reflujo gastroesofágico.
Dolor o sensibilidad conocidos como «puntos gatillo»
Son dolores similares a los de la artritis en cualquier zona del cuerpo, desproporcionadamente frecuentes y resultan más dolorosos de lo habitual cuando se presionan.
Adormecimiento u hormigueo en manos y pies
Comúnmente conocida como parestesia, donde los pacientes experimentan hormigueo en las extremidades del cuerpo, en algunos pacientes puede durar varios minutos o pueden persistir.
Entumecimiento en las extremidades
El 50% de las personas sufren espasmos en las extremidades y entumecimiento arterial, los cuales son causados por un resfriado o estrés, el área afectada se vuelve pálida y dolorosa. Conocido como fenómeno de Raynaud, la exposición al calor generalmente proporciona cierto alivio.
Sensibilidad a la temperatura
La hipersensibilidad a las temperaturas puede ser uno de los síntomas de la fibromialgia; las bajas temperaturas impactan negativamente en esta patología y sus dolores se vuelven más constantes y fuertes.
Cómo combatir la fibromialgia naturalmente
La fibromialgia es una condición caracterizada por dolor crónico, cansancio extremo, problemas de sueño y una alta sensibilidad en todo el cuerpo. Aunque no existe una cura definitiva, sí es posible reducir los síntomas y mejorar significativamente la calidad de vida aplicando métodos naturales que han demostrado ser útiles en muchas personas.
Alimentación antiinflamatoria
La dieta es uno de los factores que más influye en la intensidad del dolor. Una alimentación antiinflamatoria ayuda a disminuir la inflamación interna, mejorar la energía y reducir la sensibilidad del sistema nervioso.
Recomendaciones: incluir frutas y verduras frescas, pescados ricos en omega-3 como salmón y sardinas, cúrcuma combinada con pimienta negra, jengibre, aceite de oliva extra virgen, avena, quinoa y arroz integral.
Evitar el consumo de azúcar, harinas refinadas, embutidos, frituras y gluten, ya que muchas personas con fibromialgia presentan mejoría al reducirlo o eliminarlo.
Mindfulness y reducción del estrés
El estrés actúa como un detonante directo de los síntomas. El sistema nervioso de quienes viven con fibromialgia suele estar en un estado de alerta constante, lo que amplifica la percepción del dolor.
Prácticas recomendadas: meditación diaria de 10 a 15 minutos, respiración profunda, yoga suave, relajación muscular progresiva y técnicas de EFT o tapping. Estas herramientas ayudan a regular el sistema nervioso y disminuir brotes dolorosos.
Higiene del sueño
Dormir profundamente es fundamental, ya que la falta de sueño reparador aumenta la sensibilidad al dolor y disminuye la energía.
Recomendaciones: mantener horarios regulares para dormir y despertar, evitar pantallas al menos una hora antes de acostarse, crear una rutina de relajación nocturna y usar infusiones naturales como manzanilla, pasiflora o valeriana. Reducir la cafeína después de la tarde también mejora el descanso.
Movimiento físico suave
El cuerpo necesita movimiento diario para liberar tensión, mejorar la circulación y aliviar el dolor. No se recomienda ejercicio intenso, sino actividades que no sobrecarguen el sistema.
Opciones recomendadas: caminatas de 20 a 30 minutos, pilates terapéutico, estiramientos suaves, hidroterapia y ejercicios de movilidad articular. La constancia es más importante que la intensidad.
Suplementos naturales de apoyo
Varios suplementos pueden ayudar a disminuir los síntomas cuando se usan bajo orientación profesional.
Magnesio: ayuda a relajar los músculos y disminuir la tensión.
Vitamina D: niveles bajos están asociados con mayor fatiga y dolor.
Omega 3: posee un efecto antiinflamatorio.
Coenzima Q10: mejora la energía celular y reduce el cansancio.
Ashwagandha: regula la respuesta del cuerpo al estrés.
Siempre es importante consultar a un profesional antes de usar suplementos si se tienen otras condiciones médicas.
Terapias complementarias
Diversas terapias han mostrado buenos resultados en la reducción del dolor y la mejora del bienestar. Las más recomendadas son acupuntura, masajes terapéuticos, terapia miofascial, masajes relajantes, aplicación de calor local, hidroterapia y baños con sales de Epsom. Estas terapias ayudan a relajar el cuerpo, disminuir la tensión acumulada y mejorar la movilidad.
Salud emocional y fibromialgia
La fibromialgia suele relacionarse con cargas emocionales prolongadas, estrés acumulado, autoexigencia y agotamiento emocional. Muchas personas reportan mejoría al trabajar en su bienestar emocional.
Recomendaciones: escritura terapéutica, terapia psicológica, prácticas de mindfulness, respiración consciente y ejercicios de introspección para identificar tensiones o emociones retenidas. Comprender el origen emocional del dolor ayuda a reducir su intensidad.
Conclusión
Combatir la fibromialgia naturalmente es posible mediante un enfoque integral que incluya dieta antiinflamatoria, manejo del estrés, buena calidad de sueño, movimiento diario, apoyo con suplementos y trabajo emocional. La constancia es clave. Pequeños cambios sostenidos en el tiempo pueden generar mejoras profundas y duraderas en la calidad de vida.

