La ortiga es una de las plantas medicinales más completas y subestimadas de la naturaleza. Utilizada desde la antigüedad en la medicina tradicional europea y latinoamericana, destaca por su alto contenido en nutrientes, su capacidad depurativa y sus efectos beneficiosos sobre articulaciones, sangre, riñones y sistema inmunológico. Hoy la ciencia respalda muchos de los usos tradicionales que durante siglos se transmitieron de generación en generación.

¿Qué es la ortiga y por qué es tan poderosa?
La ortiga, conocida científicamente como Urtica dioica, es una planta rica en vitaminas, minerales, antioxidantes y compuestos bioactivos. Aunque es famosa por causar irritación al contacto directo cuando está fresca, una vez procesada correctamente se convierte en un auténtico alimento funcional y remedio natural.
Su valor reside en su alta concentración de hierro, calcio, magnesio, potasio, vitaminas A, C, K y del complejo B, además de flavonoides y clorofila.
Ortiga como analgésico y antiinflamatorio natural
Uno de los beneficios más conocidos de la ortiga es su capacidad para aliviar dolores articulares y musculares. Diversos estudios han demostrado que sus compuestos antiinflamatorios ayudan a reducir la inflamación crónica, especialmente en casos de artritis, reumatismo y molestias articulares.
Por este motivo, la ortiga ha sido utilizada tradicionalmente para mejorar la movilidad y reducir el dolor sin recurrir a fármacos agresivos.
Purifica la sangre y favorece la desintoxicación
La ortiga es considerada una planta depurativa por excelencia. Ayuda a eliminar toxinas acumuladas en el organismo y favorece la limpieza de la sangre gracias a su efecto diurético suave y su aporte de clorofila.
Este efecto depurativo contribuye a mejorar la oxigenación celular y a mantener un equilibrio interno saludable.
Mejora la digestión y la salud intestinal
Consumida en infusión o como extracto, la ortiga estimula el sistema digestivo y favorece una mejor absorción de nutrientes. Ayuda a aliviar digestiones pesadas, gases y procesos inflamatorios del intestino.
Además, su contenido en fibra y compuestos amargos contribuye a regular el tránsito intestinal.
Regula el azúcar en sangre
La ortiga ha sido estudiada por su potencial para ayudar a mantener niveles saludables de glucosa en sangre. Algunos de sus compuestos favorecen una mejor sensibilidad a la insulina, lo que la convierte en un complemento natural interesante dentro de un enfoque integral de salud metabólica.
Siempre debe utilizarse como apoyo y no como sustituto de tratamientos médicos.
Beneficios de la ortiga para los riñones
Gracias a su acción diurética, la ortiga favorece la eliminación de líquidos y ayuda al buen funcionamiento renal. Contribuye a la depuración de los riñones y puede apoyar la prevención de la acumulación de toxinas y residuos metabólicos.
Este efecto la hace especialmente valorada en limpiezas naturales del organismo.
Fortalece los huesos y aporta minerales esenciales
La ortiga es una fuente vegetal rica en calcio, magnesio y silicio, minerales fundamentales para la salud ósea. Su consumo regular puede contribuir al fortalecimiento de huesos y dientes, especialmente en personas con mayor demanda mineral.
Por esta razón, tradicionalmente se ha utilizado como apoyo nutricional en etapas de crecimiento y envejecimiento.
Beneficios de la ortiga para el cabello y la piel
Otro de los usos más conocidos de la ortiga es su efecto positivo sobre el cabello. Ayuda a fortalecerlo, estimular su crecimiento y reducir la caída, gracias a su riqueza en minerales y vitaminas.
A nivel de la piel, sus propiedades depurativas y antiinflamatorias pueden contribuir a mejorar afecciones cutáneas asociadas a desequilibrios internos.
Alivia las alergias de forma natural
Algunos estudios sugieren que la ortiga puede ayudar a modular la respuesta inflamatoria asociada a alergias estacionales. Su acción antihistamínica natural puede contribuir a aliviar síntomas como congestión nasal y estornudos en ciertas personas.
Una planta ancestral con respaldo actual
La ortiga es un ejemplo claro de cómo la sabiduría ancestral y la investigación moderna pueden coincidir. Su perfil nutricional y terapéutico la convierte en una de las plantas medicinales más completas disponibles en la naturaleza.
Como toda planta medicinal, su uso debe ser responsable y adaptado a cada persona, especialmente en casos de embarazo, enfermedades crónicas o consumo de medicamentos.
Cómo preparar la ortiga de forma segura y correcta
La ortiga puede prepararse de distintas maneras según el objetivo que se busque, siempre teniendo en cuenta que nunca debe consumirse cruda directamente cuando está fresca, ya que sus pelos urticantes pueden causar irritación. Una vez seca, cocida o infusionada, pierde completamente ese efecto.
Cómo preparar infusión de ortiga
La infusión es la forma más común y segura de consumir ortiga, ideal para aprovechar sus propiedades depurativas, digestivas y antiinflamatorias.
Para prepararla, se utilizan hojas secas de ortiga. Se añade una cucharadita por taza de agua caliente, se tapa y se deja reposar entre 10 y 15 minutos. Luego se cuela y se bebe.
Puede consumirse una o dos tazas al día, preferentemente por la mañana o al mediodía.
Cómo preparar ortiga cocida como alimento
La ortiga también puede consumirse como verdura, de forma similar a las espinacas.
Primero se lavan bien las hojas frescas utilizando guantes. Luego se hierven durante 5 a 10 minutos. Una vez cocidas, pierden completamente su capacidad urticante y pueden añadirse a sopas, tortillas, guisos o salteados.
Este método permite aprovechar su alto contenido mineral y vitamínico.
Cómo preparar extracto o macerado de ortiga
El macerado de ortiga se utiliza tradicionalmente como apoyo depurativo y fortalecedor.
Se colocan hojas secas de ortiga en un frasco de vidrio y se cubren con alcohol de consumo o glicerina vegetal. Se deja reposar en un lugar oscuro durante varias semanas, agitándolo ocasionalmente. Luego se filtra y se conserva en frasco oscuro.
Este tipo de preparación debe usarse con conocimiento y moderación.
Uso externo de la ortiga
La ortiga también puede utilizarse de forma externa para el cuidado del cabello y la piel.
La infusión concentrada se aplica como enjuague capilar para fortalecer el cabello y estimular el cuero cabelludo. También puede utilizarse en compresas sobre la piel, siempre evitando heridas abiertas.
Precauciones importantes
Aunque la ortiga es una planta natural, no está exenta de precauciones. No se recomienda su uso prolongado sin supervisión en personas con problemas renales graves, embarazo, lactancia o que consuman anticoagulantes o medicamentos para la presión.
Siempre es aconsejable comenzar con pequeñas cantidades y observar la respuesta del organismo.

