Espiritualidad

Nada es tuyo: La vida te lo presta para que lo disfrutes

La vida les brinda a las personas la oportunidad de disfrutar de la compañía y beneficios de relacionarse con otros, aunque sea por un corto periodo de tiempo.

Aunque a veces algunos individuos viven bajo la ilusión de que sus seres queridos permanecerán siempre a su lado en la vida, sin aceptar que en ocasiones se debe decir adiós.

Esta convicción no es más que una demostración de fuerte apego, el cual se deriva de la sensación de propiedad y derecho sobre los individuos más queridos del entorno. Sin embargo, la naturaleza del apego aunque es sinónimo de afecto y cariño, también puede generar inconvenientes y problemas especialmente con el tiempo.

Esto se debe a que las personas tienden a aferrarse emocionalmente a otros individuos que forman parte de su vida, sean familiares, parejas o amigos. El vincule que forma parte de estas relaciones normalmente se convierte en un gran problema cuando se trata de dejar ir y decir adiós.

Dado que dentro de la mente de muchos individuos, su futuro permanece en compañía de quienes poseen un gran valor afectivo y emocional. Sin tener en cuenta que a veces los lazos entre las personas se quiebran, distancian o rompen de forma definitiva motivado a diferentes razones, como lo es el tiempo.

Y aunque la separación representa un proceso natural de la vida, muchas personas se niegan profundamente a aceptarla sobre todo cuando se trata de una situación que involucra a sus seres queridos.

Aprovecha el tiempo que la vida te otorga

“Nada es tuyo completamente, la vida te lo presta, te lo regala para que aprendas a disfrutarlo y también a despedirte”

Las relaciones familiares, sentimentales, amorosas, de compañerismo y amistad son vitales para el ser humano. Ya sea en grandes cantidades para los más extrovertidos y sociales, o con apenas unos cuantos para quienes disfrutan de la privacidad y de los grupos pequeños.

Lo cierto es que para muchas personas, sus vínculos y relaciones forman parte de sí mismos, dado que cada uno le brinda conocimiento, aprendizaje, recuerdos y memorias que contribuyen con su crecimiento personal. Es por ello que suelen sentir un gran apego por dichos individuos, sin querer aceptar que muchas de las relaciones, son tan solo un regalo momentáneo de la vida.

Sin embargo, debes aprender a dejar ir a quienes deciden dar un paso fuera de tu vida, ya sea momentáneamente o de forma definitiva. Dado que al negar soltar algunas relaciones, te atas a ti mismo a ese momento, por tu deseo de permanecer aferrado a los recuerdos y sentimientos que causaron en ti.

vida y tiempo

Dado que esta demostración de apego y afecto suele convertirse en una cadena que congela en el tiempo tus sueños, fantasías e ilusiones. Por lo que representa un peligro y un inconveniente para tu propio desarrollo y crecimiento al permanecer atado a las personas del pasado.

Por lo que es necesario aprender a decir adiós a todas las personas que deciden marcharse de tu vida y enfocarse en el aspecto positivo de esa despedida.

Ya que aunque inicialmente pueda parecer difícil, cada ruptura de un vínculo, genera aprendizaje y vivencias. Es por ello que debes enfocarte en aquellos aspectos que convirtieron a esa relación en un grato recuerdo. De esta forma es posible apreciar el tiempo compartido con ese individuo y agradecer a la vida por haber colocado a dicha persona en tu camino.

Después de todo, es la vida la que se encarga de hacerte tropezar con diversos individuos a lo largo de todo tu recorrido. Algunos permanecerán por tan solo unos días o meses, mientras que otros se convertirán en un compañero de vida con el que contar por un largo periodo de tiempo.

Pero lo más importante de cada una de estas relaciones, es el saber valorarlas y disfrutar de cada recuerdo, vivencia y experiencia que puedan brindar, dado que ahí es donde radica la magia de los vínculos entre las personas.