Todos hemos oído hablar sobre la ovulación, pero realmente sabemos qué es?
Lo primero, será aclarar qué es la ovulación en su totalidad. La ovulación es un evento del todo o nada. ¿Qué quiere decir esto? Quiera decir que ovulas o no Ovulas, no hay un término medio.
En nuestros ovarios se encuentran folículos, los cuales, durante cada ciclo, gracias a la hormona FSH irán «madurando” y produciendo estradiol (un tipo de estrógeno). Todo esto sucede en la fase folicular del ciclo, previa a la ovulación. Si todo va bien, los folículos continúan en una carrera en donde la meta es ser el folículo más grande y capacitado para que llegue la hormona LH a activarlo y así poder «romperse” y finalmente liberar al óvulo de su interior. Esto es lo que conocemos como ovulación. Este óvulo sale del ovario y empieza su camino hacia una trompa uterina, en donde puede unirse con un espermatozoide si es que lo hubiese.
Ahora… ¿Por qué es tan importante este evento?
Lo es porque es la manera que tiene nuestro cuerpo de producir progesterona.
Aquí es donde todo se vuelve muy interesante.
El folículo que quedó vacío, se convierte en el cuerpo lúteo y comienza a segregar progesterona. Para que este cuerpo lúteo pueda funcionar de manera correcta, es necesario que reciba buena nutrición y salud mientras es un folículo (razón por la cual es tan relevante la nutrición en el ciclo menstrual).
Ahora que entendemos el proceso, queremos saber dónde está la gran importancia…
La recompensa de todo este proceso, es la amada progesterona. Esta hormona es clave para la salud de nuestro ciclo menstrual.
La progesterona
Si bien, esta hormona es llamada «La guardiana” de la gestación, también tiene otros múltiples beneficios para nosotras.
La progesterona tiene ventajas como:
- Reducir la inflamación
- Influir en el desarrollo muscular
- Promover el sueño
- Proteger contra enfermedades Cardiovasculares
- Calmar el sistema nervioso
- Calmar el estrés
Cuando hay ovulación y se produce progesterona suficiente, la menstruación debería llegar de manera regular y sin dolor.
Ciclos anovulatorios
Cuando no hay ovulación, no se forma el cuerpo lúteo, por lo que no hay progesterona. En estos casos, se tiene un ciclo con estrógeno sin progesterona que se le oponga.
Algunos síntomas que se puede tener son menstruaciones muy ligeras, ausencia de flujo fértil o flujo fértil a destiempo, sangrados a mitad del ciclo, sangrado premenstrual.
¿Por qué podría no haber ovulación?
- SOP
- Resistencia a la insulina
- Deficiencia de tina, Selenio, Yodo, vitamina D
- Alimentación insuficiente
- Dieta muy baja en Carbohidratos
- Estrés
- Exceso de fitoestrógenos
- Prolactina alta
- Perimenopausia
- Enfermedades a la tiroides
- Entre otros
Síntomas de progesterona baja
Cuando hay progesterona baja existe una fase lútea corta o inexistente y se puede tener síntomas como flujo fértil durante la fase premenstrual, síndrome premenstrual, sangrados irregulares o premenstruales, sangrados menstruales más largos y sangrados menstruales intensos.
En conclusión, una fase tan corta y obviada del ciclo menstrual como lo es la ovulación, muchas veces puede ser la causa y al mismo tiempo la solución a algunos de nuestros malestares. Tener un ciclo menstrual sano es una revolución en nuestra salud.
No por nada existe la frase “Ovular es signo de salud”
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