La muerte sigue siendo uno de los mayores enigmas de la existencia humana. Aunque la ciencia ha logrado comprender muchos de los procesos que ocurren en el organismo en los últimos minutos de vida, todavía existen experiencias subjetivas, percepciones profundas y fenómenos espirituales que miles de personas afirman haber vivido durante episodios cercanos a la muerte. Este artículo reúne evidencia científica sólida y perspectivas espirituales para comprender qué ocurre realmente en el cuerpo, la mente y la conciencia durante ese instante final.

Qué ocurre científicamente en los minutos previos a la muerte
La ciencia ha estudiado las reacciones fisiológicas que aparecen cuando el cuerpo comienza a fallar. Estos procesos se observan tanto en pacientes terminales como en personas que han sido reanimadas después de una muerte clínica.
Descenso del oxígeno y alteraciones sensoriales
La falta de oxígeno es uno de los primeros cambios detectables. Esto provoca visión en túnel, mareos, zumbidos y una disminución progresiva de la percepción del entorno. Estudios de la Universidad de Michigan demostraron que el cerebro, al quedar sin oxígeno, activa áreas relacionadas con la visión y la memoria, lo que podría explicar las sensaciones de luz brillante o recuerdos intensos.
Liberación de endorfinas y sensación de calma
Contrario a lo que muchos piensan, los últimos minutos de vida no siempre están asociados al dolor. Investigaciones publicadas en The Lancet sugieren que el cerebro libera una cantidad extraordinaria de endorfinas y neurotransmisores que generan una profunda sensación de paz, incluso euforia. Esta descarga química tiene un propósito biológico: reducir el estrés extremo y favorecer una transición menos traumática.
Hipersincronía cerebral: un pico de actividad antes del apagón
En 2022, un estudio con electroencefalogramas en pacientes que fallecían mostró un fenómeno sorprendente: un aumento repentino de actividad en patrones gamma, los mismos asociados con conciencia elevada, recuerdos y atención profunda. Esto indica que, justo antes de apagarse, el cerebro podría experimentar un estado de hiperconexión que permitiría revivir memorias completas o generar visiones intensas.
Desconexión progresiva de los sentidos
Cuando el sistema nervioso comienza a fallar, el cuerpo desconecta gradualmente sentidos como el tacto, la vista y el oído. Sin embargo, estudios clínicos afirman que la audición es uno de los últimos sentidos en perderse, razón por la cual muchas personas en estado terminal aún reaccionan a voces familiares.
Qué experimenta la conciencia según miles de testimonios
Además de la evidencia fisiológica, existen miles de testimonios de personas que han vivido experiencias cercanas a la muerte. Aunque no constituyen prueba científica de vida después de la muerte, sí revelan patrones repetitivos que resultan significativos.
Sensación de separación del cuerpo
Muchos describen una percepción clara de estar fuera de su propio cuerpo, observando el entorno desde arriba. Para la ciencia, esto se relaciona con la activación de la corteza temporoparietal, zona vinculada con la percepción del yo. Para la espiritualidad, simboliza el desprendimiento de la conciencia del cuerpo físico.
Tranquilidad profunda y ausencia de miedo
Esta experiencia se repite en más del 80% de los casos documentados. Para algunos autores espirituales, esta paz representa un retorno natural a un estado de conciencia más amplio. Para la neurociencia, es consecuencia de la liberación de endorfinas y de la disminución del flujo sensorial.
Encuentro con luz o figuras familiares
Un tema recurrente es la visión de una luz intensa o de seres amados fallecidos. La ciencia lo relaciona con procesos eléctricos en el cerebro y con la activación de áreas vinculadas a recuerdos emocionales. La visión espiritual considera esto como una apertura hacia dimensiones superiores de la conciencia.
Revisión de la vida o recuerdos vívidos
Muchos reportan que su vida “pasa como una película”. La investigación sugiere que el cerebro, antes del colapso total, intenta organizar información almacenada, activando memorias profundas. Desde el enfoque espiritual, esta revisión es vista como un proceso natural del alma para integrar aprendizajes.
La muerte como proceso de transición: una mirada espiritual
Aunque la ciencia explica los eventos físicos, culturas de todo el mundo describen la muerte como un tránsito y no como un final. Coinciden en varios puntos:
El cuerpo se apaga, pero la conciencia se expande.
El miedo desaparece, dando paso a una paz profunda.
La conexión emocional con seres amados permanece activa.
Filosofías orientales, tradiciones ancestrales y escuelas espirituales modernas coinciden en una idea fundamental: la muerte es un retorno, un cambio de forma, no una desaparición.
La ciencia y la espiritualidad no tienen por qué contradecirse
Los hallazgos científicos no invalidan las experiencias espirituales, y las experiencias espirituales no niegan los procesos biológicos. Ambos enfoques permiten comprender lo que podría ser uno de los fenómenos más complejos de la existencia humana.
Mientras el cuerpo atraviesa un apagado progresivo de funciones, la mente y la conciencia parecen entrar en un estado único, donde la percepción del tiempo, del yo y del entorno se transforma radicalmente. Esta combinación de procesos físicos, emocionales y posiblemente trascendentes convierte los últimos minutos de vida en un fenómeno profundamente significativo.
Conclusión
Lo que realmente ocurre minutos antes de morir es una mezcla de biología avanzada y misterio existencial. El cuerpo libera sustancias que producen calma, el cerebro experimenta picos inesperados de actividad y la conciencia parece expandirse más allá de las limitaciones habituales. La ciencia explica una parte del proceso, mientras que la espiritualidad aporta otra perspectiva que miles de personas afirman haber sentido.
Ambas juntas ofrecen una visión más completa y humana del instante final, invitándonos a ver la muerte no solo como un cierre, sino como un momento de profundo significado.

