La sopa de pollo no solo es un clásico en la cocina casera, también ha sido estudiada por la ciencia como un posible remedio natural para aliviar los síntomas del resfrío y la gripe. Más allá de la tradición, diferentes investigaciones han confirmado que este plato puede tener beneficios reales en la recuperación del organismo.
En este artículo te contamos qué dicen los estudios, por qué la sopa de pollo puede ayudarte a sentirte mejor y cómo prepararla de manera que potencie sus propiedades.
¿Qué dicen los estudios sobre la sopa de pollo y los resfríos?
Un estudio publicado en la revista médica Chest (2000), realizado por el doctor Stephen Rennard y su equipo de la Universidad de Nebraska, encontró que la sopa de pollo puede tener un efecto antiinflamatorio leve que ayuda a disminuir la congestión nasal y facilita la respiración.
Según los investigadores, la sopa de pollo reduce la actividad de los neutrófilos, un tipo de glóbulo blanco que se acumula en las vías respiratorias y agrava la inflamación durante los resfríos y gripes.
Beneficios de la sopa de pollo para la recuperación 🤧🍲
- Alivia la congestión nasal 🫁
El vapor de la sopa caliente actúa como un descongestionante natural, fluidificando las secreciones y mejorando la respiración. - Hidratación y electrolitos 💧
Al contener caldo caliente y vegetales, aporta líquidos y minerales que ayudan a reponer lo que el cuerpo pierde durante la fiebre y la sudoración. - Propiedades antiinflamatorias 🌿
Gracias a los nutrientes de las verduras, hierbas y el propio pollo, la sopa puede disminuir la inflamación de garganta y vías respiratorias. - Energía fácil de digerir ⚡
Sus carbohidratos (fideos, arroz o papas) brindan energía rápida al organismo sin ser pesados para el estómago. - Bienestar emocional 💛
Diversos estudios han mostrado que los alimentos reconfortantes también generan un efecto placebo positivo, mejorando el ánimo durante el malestar.
¿Cómo preparar una sopa de pollo más medicinal?
Si quieres potenciar los beneficios de esta receta tradicional, puedes añadir ingredientes con propiedades comprobadas:
- Ajo 🧄: refuerza el sistema inmunológico.
- Jengibre 🌱: ayuda a reducir la inflamación y el dolor de garganta.
- Cúrcuma con pimienta negra ✨: poderoso antiinflamatorio natural.
- Zanahoria y apio 🥕: ricos en vitaminas y antioxidantes.
- Un toque de limón 🍋: aporta vitamina C que fortalece las defensas.
Conclusión
La sopa de pollo no es una cura mágica, pero sí puede ser una aliada efectiva para aliviar síntomas de resfríos y gripes, acelerar la recuperación y brindar bienestar al cuerpo. Su combinación de líquidos calientes, nutrientes, efectos antiinflamatorios y confort emocional la convierten en un remedio natural respaldado por la ciencia y la tradición.
👉 La próxima vez que sientas los primeros síntomas de un resfriado, prepara un buen plato de sopa de pollo: tu cuerpo y tu ánimo lo agradecerán.