La ciencia advierte: las noches más calurosas podrían afectar cada vez más la calidad de nuestro descanso

Dormir durante una noche extremadamente calurosa puede convertirse en una experiencia agotadora: cuesta conciliar el sueño, aparecen despertares frecuentes y, al día siguiente, la sensación de cansancio puede acompañarnos durante horas. Lo que durante años parecía simplemente una molestia propia…

