La zona donde el cráneo se une con la parte superior del cuello es uno de los puntos más sensibles e importantes del cuerpo en términos neuromusculares. Aplicar presión suave en este lugar puede generar una sensación profunda de alivio, especialmente en personas que lidian con migrañas, tensión mental o cansancio visual. Esta técnica, utilizada en prácticas como la acupresión y la terapia manual, se ha vuelto popular por su sencillez y por los beneficios que puede ofrecer cuando se realiza correctamente.

¿Dónde se encuentra este punto?
El punto se ubica en la base del cráneo, justo en la depresión central donde el hueso occipital se conecta con la columna cervical. Es una región rica en terminaciones nerviosas, fibras musculares y vasos, especialmente relacionada con el músculo suboccipital, que suele tensionarse por malas posturas, estrés o uso prolongado de pantallas.
La presión en esta área ayuda a liberar tensión acumulada en el cuello y la cabeza, lo que explica por qué muchas personas experimentan alivio inmediato.
Beneficios comprobados de estimular este punto
Aunque no reemplaza un tratamiento médico cuando este es necesario, diversas investigaciones sobre acupresión y terapia manual indican que trabajar esta zona puede ayudar a:
1. Reducir migrañas y cefaleas por tensión
Los músculos suboccipitales son responsables de muchos dolores de cabeza asociados al estrés y a la postura. Al relajarlos, se reduce la presión sobre los nervios que suben hacia el cráneo, lo que puede disminuir la intensidad y frecuencia de las molestias.
2. Mejorar la claridad mental y aliviar la fatiga visual
La tensión en la nuca puede afectar la forma en que los ojos se adaptan al enfoque. Al descomprimir esta zona, el sistema visual funciona con más fluidez, lo que puede aportar ligereza mental y sensación de descanso.
3. Disminuir el estrés acumulado
La presión suave activa el sistema nervioso parasimpático, responsable del descanso y la relajación. Esta activación puede generar una sensación de calma profunda y bienestar mental.
4. Favorecer la concentración
Al liberar tensión muscular y reducir la presión sobre los nervios cervicales, el cerebro recibe señales más equilibradas, lo que puede traducirse en mayor enfoque y estabilidad emocional.
¿Cómo aplicar la técnica correctamente?
Realizar esta práctica es sencillo y seguro para la mayoría de las personas:
- Coloca tus dedos índice y medio en la parte posterior de la cabeza, justo donde el cráneo se hunde formando una pequeña cavidad.
- Aplica una presión suave y constante, sin causar dolor.
- Mantén la presión entre 30 segundos y 1 minuto.
- Respira profundamente durante todo el proceso, permitiendo que la zona se relaje progresivamente.
- Repite una o dos veces si lo deseas.
Si aparece dolor intenso, mareos o molestias inusuales, se recomienda detener la práctica y consultar a un especialista.
¿Quiénes pueden beneficiarse de este ejercicio?
Esta técnica es especialmente útil para personas que:
- Pasan muchas horas frente a computadores o dispositivos móviles.
- Presentan migrañas o dolores de cabeza frecuentes.
- Experimentan fatiga mental, bloqueo emocional o dificultad para concentrarse.
- Mantienen posturas rígidas durante el día.
- Están bajo altos niveles de estrés laboral o académico.
Conclusión
La presión en la base del cráneo es una práctica simple y accesible que puede aportar alivio y bienestar cuando se realiza con atención y suavidad. No sustituye un diagnóstico profesional, pero sí puede complementar un estilo de vida más consciente y orientado al cuidado integral del cuerpo y la mente.

