Espiritualidad

El lobo siempre será malo si solo escuchamos a Caperucita

A lo largo de la vida las personas se enfrentan a diferentes situaciones dónde encontrar la verdad es fundamental para determinar qué es malo y qué es bueno.

Todas las discusiones poseen diferentes verdades según el punto de vista de los involucrados quienes determinan al bueno o malo bajo su propio interés.

Normalmente ante una situación en específico, las personas suelen escuchar una sola versión de los hechos. Especialmente si los mismos involucran a alguien cercano o querido. Ya que la confianza y el vínculo con dicha persona le da mayor validez a su relato.

Sin embargo esta ciega confianza puede convertirse en una debilidad y en un problema a futuro. Dado que en muchas ocasiones, las palabras amables suelen esconder segundas intenciones que velan por su propio beneficio e interés.

Es debido a ello que grandes filósofos como Platón o Aristóteles afirmaron que la verdad de un solo evento poseía diferentes perspectivas. Ya que los individuos defienden su punto de vista, resaltando los errores y aciertos que más le interesan o molestan.

Muchas veces este comportamiento, suele crear una versión personalizada y distorsionada de la verdad. Dado que utiliza su propia moral, prejuicios y pensamientos para definir lo que es bueno o malo. Sin siquiera escuchar o permitir opiniones contrarias a la suya.

La verdad de ser bueno o ser malo

malo verdad

Es por ello que al enfrentarse a este tipo de situaciones, es recomendable valorar los diferentes aspectos que afectan dicha problemática. Con el objetivo de poder apreciar la verdad detrás del altercado sin favorecer a unos u otros.

Aunque pueda resultar difícil, el mantenerse neutral durante los conflictos puede convertirse en la mejor postura a tomar ante los problemas. Ya que permite observar y entender los motivos, intereses y opiniones de los involucrados. Sin caer en la trampa de señalar a alguien como bueno o malo, por la percepción u opinión de terceros.

Normalmente las personas suelen escuchar sólo un lado de la historia bajo el cual construyen su percepción de los demás. De esta forma al igual que en el cuento de La Caperucita, deciden quién es la inocente niña y quién es el lobo malo sin escuchar a todos los involucrados.

Este perjuicio puede convertirse en una carga emocional negativa sobre la otra persona, quien es señalada y rara vez es escuchada. Dado que su versión de la historia carece de interés para quienes simplemente desean encontrar al “malo” de la historia.

Con el objetivo de evitar este tipo de situaciones, se debe permanecer apartado del problema sin involucrar sentimientos y emociones personales. Debido a que influyen sobre la concepción de la verdad y favorecen a quienes conoces o aprecias.

De esta forma, muchas personas prefieren omitir el resto de la historia, simplemente para evitar entrar en conflicto con sus amigos, pareja o familia. Basando su opinión y pensamientos, en la “verdad” que la mayoría acepta sin pensar en las incongruencias y factores que le delatan como una mentira.